Sermon del Domingo 17 de Septiembre 2017

Tema: El Icono del Verdadero Creyente

Las señales que siguen al creyente  (Marcos 16:16-18)

16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado 17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Tres mil almas en el primer mensaje del apóstol Pedro (Hechos 2:-41- 42)

41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

Señales atraves de la unidad mutual (Hechos 2:43-47)

43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas 45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Curación de un cojo, los milagros como fruto de las señales. (Hechos 3:1-10)

3 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración.Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo.Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna.Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos.Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo.Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos;

y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios.Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios.10 Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido.

La oración en la congregación tiene poder (Hechos 4:3)

Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde.

Ananias y Safira (Hechos. 5:1-11)

5 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad,y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.11 Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.

Muchas señales y maravillas como señales del creyente (Hechos 5:12-16)

12 Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.13 De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente.14 Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres;15 tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos.16 Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados.

Pedro sana a Ananias siendo paralitco por ocho años (Hechos 9:32-35)

32 Aconteció que Pedro, visitando a todos, vino también a los santos que habitaban en Lida.33 Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico.34 Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.35 Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor.

Resucita A Dorcas (Hechos 9:39-42)

39 Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas.40 Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó.41 Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva.42 Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor.

Pablo en la isla de Malta (Hechos 28:1-10)

28  Estando ya a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta.Y los naturales nos trataron con no poca humanidad; porque encendiendo un fuego, nos recibieron a todos, a causa de la lluvia que caía, y del frío.Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir.Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció.Ellos estaban esperando que él se hinchase, o cayese muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un dios.En aquellos lugares había propiedades del hombre principal de la isla, llamado Publio, quien nos recibió y hospedó solícitamente tres días.Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disentería; y entró Pablo a verle, y después de haber orado, le impuso las manos, y le sanó.Hecho esto, también los otros que en la isla tenían enfermedades, venían, y eran sanados;10 los cuales también nos honraron con muchas atenciones; y cuando zarpamos, nos cargaron de las cosas necesarias.